sábado, 23 de junio de 2012

Decálogo para una nueva era

Creo que ninguno de nosotros podrá negar que, además de una crisis socio-económica, esta sociedad lleva varios años sufriendo una profunda crisis de valores. Utilizando el símil de Vicente Del Bosque para referirse a la transición de la selección española de fútbol, hemos pasado demasiado rápido de pobres a ricos, y creo que no lo hemos sabido asimilar. Hemos vivido demasiado tiempo despilfarrando dinero pero sobre todo despilfarrando oportunidades de crecer como sociedad, permitiendo creer que a los destinos se llega por los caminos más cortos y que el éxito consiste en  tener en lugar de ser y si es con el menor esfuerzo posible, mejor.
No obstante, esta crisis nos está sirviendo para poner nuestras velas de cara a otros vientos que nos llevarán rumbo a una nueva era. Para este viaje he elaborado un decálogo personal que, en síntesis, recoge una serie de valores / principios que he venido recogiendo en este blog de manera separada y que ahora he creído útil juntarlos y compartirlos. Como podréis ver, son valores interrelacionados e interconectados.
Utilizaré, principalmente, algunos ejemplos del mundo del deporte porque en el siglo XXI creo que es el espacio donde más ejemplos de liderazgo basado en valores estamos obteniendo. Ejemplos para nuestro días a día, para la vida personal y profesional. Ahí van, espero vuestros comentarios:
  1. Haz de tu pasión, tu profesión: considero que sentir pasión por lo que hacemos es la base fundamental de nuestra vida. Pep Guardiola en su discurso en el Parlamento de Cataluña dijo: " yo solamente tengo una cosa que considere mía: amo mi oficio. Siento pasión por mi oficio. Creedme: adoro mi oficio" Muchos suelen decir "si claro, con la pasta que cobran" pero es que el dinero no hace que sientas pasión por lo que haces. He conocido deportistas que no sentían pasión por lo que hacían, para ellos era solamente una profesión más. Por lo general, vivimos esperando a que lleguen las vacaciones, los fines de semana, a que nos toque la lotería, el euromillón o a que un mago nos cambie la vida. Y la única magia la tenemos nosotros, en nuestro interior, en nuestro potencial. ¿qué te limita a poder acercarte a lo que te apasiona? Y aunque ahora mismo no estemos haciendo algo que de verdad nos apasione, tenemos dos vías: que en nuestro día a día busquemos caminos para poder encontrar cosas que nos aporten, que nos motiven, que nos ilusionen y, por otro lado, paralelamente, trazar un plan de acción para acercarnos a esa pasión postergada. 
  2. La acción como único método de cambio: el plan de acción tiene un verbo: ¡¡actuar!! eso que nos cuesta tanto. Pasamos mucho tiempo pensando en hacer cosas, demasiado diría yo...pero que bien se está en la zona de confort ¿verdad? es cómodo ¿no?. Uff actuar supone dar pasos hacia zonas desconocidas que nos producen inseguridad. Mejor bueno conocido que malo por conocer pero ¿y si lo que hay que conocer es mejor o, al menos, distinto? Para cambiar nuestra situación la única manera que tenemos es actuando. No hay otra fórmula. 
  3. Recuperando el trabajo y el esfuerzo como valores: hemos creado unas generaciones que lo único que han vivido es el ejemplo del éxito fácil y sin esfuerzo, el camino para llegar al éxito tiene que ser corto y rápido y que hay que ganar mucho dinero con poco esfuerzo. Es hora de reivindicar el trabajo y el esfuerzo, pero no nos confundamos, no el trabajo en el sentido de castigo que la gente tiene interiorizando, sino el trabajo como desarrollo de la persona y en el que podamos desarrollar todo nuestro potencial, como instrumento para aportar mejoras a nuestro entorno. Trabajo para acercarte a lo que de verdad de apasiona, esfuerzo para llegar a la meta. Como dice Unai Emery el Talento tiene tres T: Talento, Trabajo y Tenacidad.  
  4. El error cómo símbolo de avance: en nuestra sociedad cometer errores siempre ha estado muy penalizado: las risas de los compañeros en el colegio cuando dabas una respuesta incorrecta, cuando no conseguías subir la cuerda o saltar el potro en gimnasia, el miedo a las comparaciones por las notas, el que no te cojan en un proceso de selección, un negocio que nos ha salido mal...vamos pasando por la vida atemorizados por cometer errores, por fallar, por no ser igual de normales que los demás. Pues no, abogo por cometer errores en el camino hacia nuestros objetivos. Eso sí, aprendamos de ellos por favor. El error constructivo es un buen camino para avanzar, no estamos hablando del error gratuito, ni de cometer errores una y otras vez por la desidia de no querer aprende. No, hablamos del error en el camino por conseguir nuestros sueños, nuestros objetivos, por ser valientes y atrevidos. Aprendamos de ellos pero no tengamos miedo a cometerlos.
  5. Autoresponsabilidad: ya es hora de que dejemos de culpabilizar al resto del mundo de nuestras situación: a tu pareja, a tu jefe, a tu entrenador...todos se conjuran contra ti. Siempre benefician al compañero de equipo, de trabajo...¿y nuestra responsabilidad? Claro que es mucho más sencillo buscar al culpable lejos de nosotros, tan simple como que esa decisión nos mantiene alejados de la responsabilidad ¡ Ya está bien! centrémonos en nuestro circulo de influencia, donde podemos actuar, y hagamos lo más pequeño posible el circulo de preocupación. Esta en nuestras manos cómo queremos actuar ante situaciones externas, somos nosotros los que tenemos la llave de la reacción. Seamos conscientes de lo que pasa y responsamos con responsabilidad. El rival más fuerte a batir está en nosotros mismos. La cabecera de este blog ahora tiene una frase de Rafa Nadal que dice "en un partido de tenis, la batalla más encarnizada que libro es con las voces que resuenan dentro de mi cabeza" En el tenis y en la vida. ¿Os suena esa vocecita que os habla y os dice " no puedes más, déjalo" "para que lo vas a intentar, si no lo vas a conseguir" ? Ese es el rival que tenemos que batir siendo conscientes que está en nuestra mano hacerlo.
  6. Derechos sí, obligaciones también: en esta última década ha crecido el de exigir mis derechos pero luego de las obligaciones, ya hablaremos. Es cierto que a medida que han pasado los años las protecciones en todos los ámbitos de la vida han ido creciendo pero cuando llega la vuelta de la moneda que es dar respuesta a las obligaciones de cada uno de nosotros, nos cuesta dar el paso. Es muy palpable en el mundo laboral, donde en multitud de casos las personas que más exigen que se cumplan y se respeten sus derechos, luego son los que no cumplen con sus obligaciones, Por supuesto, hay que exigir que se respeten los derechos, pero hay que defender con las misma vehemencia en cumplimiento de nuestras obligaciones. 
  7. Espera poco, exigete mucho: las personas, de manera general, solemos tener un concepto de nosotros mismo muy superior a la valoración objetiva a la que nos podamos ver sometidos en un momento dado. Ascensos que no se obtienen en el trabajo, cambios de puesto no esperados, jugadores que no tienen los suficientes minutos, cambios en los partidos cuando creemos que debemos seguir, etc. Por ello la fórmula perfecta proviene de un proverbio de Confucio que ya utilizamos en este blog: "Exigete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos" Ese es tu círculo de influencia, ahí es donde puedes atacar. De nosotros no dependerán ciertas decisiones pero si depende de nosotros haberlo dado todo. 
  8. Cooperando siempre obtendrás algo positivo: en esta era donde los emprendedores van a ser el espejo de un nuevo modelo y en el que las redes sociales nos conectan con personas que jamás hubieras conocido por los antiguos canales de comunicación, la cooperación y las redes de contactos son fundamentales. No con un objetivo de cooperar únicamente para obtener beneficios en nuestra actividad base,  sino como una forma de compartir y, sobre todo, de aprender. Ser lo suficiente humildes como para darnos cuenta que en este mundo hay muchísima gente que nos proporciona fuentes de las que podemos beber, casi de manera literal, experiencias personales y profesionales de un valor espectacular. Aunque puedan ser nuestra competencia, da igual, cuanto más cooperemos más nos desarrollaremos todos. Ahí fuera hay gente fantástica y maravillosa.
  9. El fin es importante pero el cómo también: no, no todo vale para llegar. Cuando Mourinho llegó a España, hice una comparación de su liderazgo con el de Guardiola y, en definitiva, no había muchas diferencias, era un liderazgo compartido. Hoy creo que en la gestión de sus equipos, probablemente y desde mi desconocimiento más allá de la publicado en la prensa, sigan manteniendo similitudes. Ahora bien, todo lo que se ha llevado Mourinho por delante en estos dos años para ganar una copa y una liga, según mi opinión, no merece la pena. De Guardiola se dice, ya lo hemos comentado anteriormente, que hace un papel en público. Yo solamente puedo juzgar su comportamiento en estos años y no cansaré de agradecerle que nos haya demostrado que con valores a los que no se puede renunciar: respeto, coherencia, honestidad y humildad, también se puede llegar a ser el mejor del mundo en tu trabajo.
  10. Mejores personas para un mundo mejor: ¿qué es ser mejor persona? Para mi ser mejor persona es respetar la cola del autobús, ceder el asiento a una persona con dificultades, no molestar con mi gritos a otras personas, intentar ser más empático, no molestar a otras personas en el cine, es decir, respetar las normas que tenemos en nuestra sociedad y en el entorno... Ser mejor persona no se limita a nuestra vida en la calle, también se refiere al trabajo (cumpliendo las normas establecidas y respetando a los compañeros), al deporte (los padres que van a ver los partidos de sus hijos, el respeto a los otros jugadores y aficiones) En este sentido os quería poner un ejemplo: el martes mientras caminaba por la T-4 de Barajas para coger el vuelo de regreso a casa, me cruce con una señora que preguntaba a un chico de peto amarillo como podía llegar a otra terminal. El chico se lo explicó pero cuando la mujer se alejaba dijo en voz alta "la próxima vez no me pongo el peto amarillo así nadie me preguntará" Y yo pensé que en lugar de estar satisfecho por hacer ayudado a una persona, se mostraba fastidiado porque le habían interrumpido. Estas cosas son las que tenemos que conseguir cambiar, ayudar a una persona debería ser algo para alegrarse y no para estar fastidiado. Creemos un mundo de mejores personas para un mundo mejor.

miércoles, 20 de junio de 2012

Y ahora ¿cuál es tu excusa?

Comparto con todos vosotros uno de lo vídeos de motivación que más me han gustado en este último tiempo, ¡¡y mira que últimamente proliferan vídeos de motivación por todas partes!!
Este, que lo traigo del muro de INCOADE en Facebook, es breve, con mucho ritmo y muy muy directo.. quien no se sienta aludido tiene un problema...Ya me diréis...





domingo, 10 de junio de 2012

Educando sin pasión

Este fin de semana he estado viendo un torneo de fútbol de categoría cadete (15 años) En todos los equipos, los entrenadores penalizaban el error de manera mucho más notoria que cuando tenían que reconocer los aciertos. Siempre se oía más a los entrenadores abroncar al jugador que cuando tienen que reconocer las cosas bien hechas. Desde fuera, al menos, no parece la mejor manera de apoyar, de dirigir, de sacar todo el talento de un jugador.
Casualmente, después, en El País Semanal he leído otro interesantísimo artículo de Borja Vilaseca, esta vez sobre el sistema educativo, descubriendo que poco han cambiado las cosas desde mi época. Tenía la sensación que personas de mi generación que vivieron un sistema basado en memorizar los temarios, sin participación de los alumnos, donde se premiaba al que sacaba buenas notas y de defenestraba (por no decir humillaba) a los que suspendían, habrían conseguido cambiar algo, pero veo que no.
El articulo recoge reflexiones de estudiantes de entre 14 y 20 años sobre el sistema educativo que, aunque me da la sensación que han sido cuidadosamente seleccionadas, son muy llamativas. Así, por ejemplo,  Elena de 17 años dice "al entrar en bachillerato parece como si nuestro valor como personas se midiera con la puntuación que sacamos en los exámenes. Desde muy pequeños nos inculcan que lo importante es memorizar, retener y repetir como loros lo que sea..." o Guillem "...me doy cuenta de que la mayoría de profesores se limitan a darnos las respuestas de los diferentes temas que tratamos. Y nos evalúan basándose en muestra capacidad para repetir esa misma definición en el examen. Se valora más repetir lo que dice el profesor  que tu capacidad para pensar por ti mismo. Si pones algo que has pensando por tu cuenta, te bajan la nota. Tener ideas propias está penalizado..." o Iabel "nos nos ayudan a descubrir nuestros talentos. Ni a descubrir lo que nos gusta y nos apasiona..." Ciertamente es aterrador pensar que nuestro sistema educativo sigue basándose en la memoria y en los exámenes y que la inteligencia se mide por las notas.
Alguna que otra vez he contado mi experiencia que, también casualmente ( o por causalidad), ayer recordaba con unos amigos hablando del efecto Pigmalión. Las expectativas que tenían mis profesores en mi, desde luego no eran las que yo sentía. Si por ellos hubiera sido, desde luego no estaría ahora escribiendo este blog, ni me hubiera dedicado a los recursos humanos, ni hubiera conseguido una licenciatura. Era gente, en general, simpática y agradable pero, para mi, no eran buenos docentes.
Las personas que conozco que estudian, o han estudiado, magisterio, creo que no me equivoco si digo que ninguna de ellas tenía como primera opción ser profesor. Sus motivaciones han sido sobre todo de conveniencia: había trabajo, buen sueldo y muchas vacaciones. Como dice el escritor Vila-Matas en el mismo semanal, sin entusiasmo o pasión pocas cosas se pueden hacer. Y en la educación menos, añado yo.

viernes, 8 de junio de 2012

Reflexión del mes: Manolo Preciado, el amigo desconocido. DEP

Ayer conocíamos la noticia del fallecimiento de Manolo Preciado (1957-2012) entrenador de fútbol en equipos como el Racing de Santander, Sporting de Gijón o Levante. Pero, desde la distancia, más que por se un gran entrenador, la mayoría de la gente le admiramos por ser una persona natural, honesta, optimista y muchos más adjetivos que podríamos añadir. Eso desde la distancia. 
Lo que hace que esos adjetivos se vuelvan cercanos, es la sensación de tristeza que tuve al enterarme de la noticia. Cuando un ser al que no conoces de nada te crea esa sensación de fastidio es que algo te ha ganado de su personalidad. Por eso quería rendirle mi pequeño homenaje en la reflexión del mes de este blog, como ejemplo de superación personal de un hombre que perdió a su esposa, a su hijo y a su padre, y que ha fallecido a los 54 años. 
Seguro que la habéis oído o leído en estas últimas horas pero creo que estas palabras son el mejor legado de este amigo desconocido:

“La vida me ha golpeado fuerte. Podía haberme hecho vulnerable y acabar pegándome un tiro, o podía mirar al cielo y crecer. Elegí la segunda opción”

miércoles, 30 de mayo de 2012

Shaquille O´Neil y Nietzsche: el camino para llegar al objetivo

Hoy he leído el artículo de Alain Laiseka  "Los viudos de Bielsa" sobre Marcelo Bielsa, publicado en el diario Deia el pasado viernes 25 de mayo. En este interesantísimo artículo me he encontrado con una instructiva y ejemplar historia sobre cómo conseguir llegar al objetivo por un camino diferente.
Rafael Echeverria, uno de los fundadores de la linea ontológica de coaching, compara el método de coaching de Bielsa con la del mítico ex-entrenador de los Chicago Bulls y de Los Angeles Lakers, Phil Jackson. Así lo narra Alain en su artículo: "según cuentan por su cumpleaños Jackson le regaló a Shaquille O'Neil un libro de Nietzsche. Un periodista le preguntó una vez al preparador por qué: "¿De verdad cree usted que O'Neil lo va a leer?". Jackson le respondió claro: "Por supuesto que no". "Pensé que se iba a extrañar tanto como se ha extrañado usted y me imaginé que me iba a preguntar por qué le había hecho ese regalo, tal como en efecto, sucedió. Ello permitió que tuviéramos una importante conversación en la que le expliqué que ese libro planteaba que el ser humano podía superarse permanentemente y llegar a ser muy diferente de cómo inicialmente había sido. Sin ese regalo me hubiese sido muy difícil tener esa conversación. Y como resultado de ella, su desempeño mejoró sustancialmente".
Mente lúcida y creativa para llegar al objetivo por un camino diferente. Gran historia y ejemplo para cualquier coach.

martes, 29 de mayo de 2012

¿Quién nos juzga?

Por diferentes motivos, me he puesto a reflexionar sobre situaciones que cotidianamente se suelen dar tanto en el mundo de la empresa, como en el mundo del deporte, a la hora de que nuestro jefe o entrenador nos "juzgue", es decir, tome una decisión que nos afecta y, como consecuencia, la reacción que solemos tener ante la misma. Generalmente, cuando esa decisión no nos es favorable, la reacción suele ser de enfado, de frustración y además genera en nosotros el efecto de "ahora que lo haga tu tía".
Esta situación se puede dar cuando un deportista lo está dando todo, entrena como el que más, cuando sale lo da todo... pero que juega poco o no juega y no lo entiende. O cuando un empleado cumple con su trabajo, está comprometido con la organización, se involucra...pero cuando llega el momento de un ascenso o una promoción, es otra persona la elegida. Es justo en ese momento cuando ponemos en duda todo lo que hemos venido haciendo, pensando en qué hemos fallado, qué es lo que no hemos hecho para estar donde creemos merecer, nos preguntamos dónde queda la recompensa a todo el esfuerzo realizado. Considero que es normal tener una primera reacción de fastidio pero, a partir de ese primer momento, ahí es donde la persona que se ha trabajado, que auto-lidera su vida, arranca para arriba y los demás comienzan la cuesta abajo. Mientras que unos entran en depresión, frustración, dejadez, etc, las otras personas están satisfechas porque saben qué es lo que depende de ellos, lo que está en sus manos, bajo su decisión,  en su circulo de influencia, siguen comprometidas consigo mismo y consideran que exigiéndose a ellas mismas no tienen nada que esperar de los demás.
Para llegar a este punto tenemos que ser sinceros y objetivos con nosotros mismos ya que en muchas ocasiones la valoración que hacemos de nosotros mismos únicamente está soportada por nuestra propia valoración subjetiva, sin poder demostrarlo con datos objetivos, ni siquiera con opiniones subjetivas de otras personas que nos han podido dar su feedback.
Creo que conviene recuperar para este momento,la reflexión de Confucio que en este blog utilizamos hace unos meses, en la que recomendaba exigirse mucho a uno mismo y esperar poco de los demás, ya que así te ahorrarás disgustos.
Por lo tanto, actuemos en nuestro circulo de influencia ya que así reduciremos mucho nuestro círculo de preocupación, y si, tras una análisis objetivo y subjetivo desde diferentes prismas, la realidad nos demuestra que es tozuda, siempre nos queda buscar un lugar en el que de verdad seamos valorados y así lo sintamos. En esto radica el auto-liderazgo, en moverse. 

domingo, 20 de mayo de 2012

La bellota de la vida

"...Somos más similares a una bellota, que contiene en su interior todo el potencial para convertirse en un majestuoso roble. Necesitamos alimento, estímulo y luz para crecer, pero el roble ya se encuentra en nuestro interior" El símil de la bellota utilizado por Sir John Withmore es una de mis referencias tópicas a la hora de expresar mi visión más humanista del mundo en el que vivimos.  ¡Dios, tenemos la capacidad de conseguir lo que nos propongamos! ¿Por qué nos cuesta tanto aceptarlo?
Y qué maravilloso es poder compartir el camino de las personas al descubrir este potencial. En demasiadas ocasiones se nos olvida que el potencial está en nuestro interior pero ojo, a base de mucho trabajo y mucha persistencia, que, en ocasiones, parece que cuando hablamos de poder conseguir lo que nos propongamos es a base de ilusiones mentales, poco esfuerzo y mucha palabrería.
Esta sensación de compartir el trayecto hacia el descubrimiento de la bellota de la vida es lo que estoy disfrutando con mi actual coachee, un diamante por pulir que está recuperando la confianza perdida a través de encontrar la fuerza en si mismo. Da igual que juegue el partido entero, media parte o 30 minutos porque se ha dado cuenta que esta decisión no está en sus manos pero sí el aprovechar el tiempo que le dan, el entrenar como si fuera a jugar un partido, en que cada partido es una oportunidad más para demostrar todo lo que vale... Es fantástico ver como jugando 30 minutos sale conténtisimo del partido. Estamos llegando al final del proceso y ha avanzado desde la primera vez que nos encontramos aunque ¡todavía lo que le queda! El próximo fin de semana tiene una verdadera prueba para demostrar si ha alcanzado su meta, si esos avances culminan en la meta. Yo estoy seguro que lo va a conseguir porque gran parte del camino ya lo tiene trabajado, ahora solamente le falta ese sprint final y luego seguir por ese camino que ya ha empezado.
El regalo que el coaching nos da a los coaches es poder compartir un proceso así con el coachee. Todo el mérito está en el coachee y nuestra suerte es poder disfrutar de estas transformaciones, de poder ver como la bellota se convierte en un majestuoso roble. ¡¡¡Gracias!!!