jueves, 3 de noviembre de 2016

En construcción

Siempre he creído que cada uno de nosotros tiene la posibilidad de ser protagonista en la  construcción de su mejor versión. La mejor versión para encontrarse satisfecho con uno mismo. No la versión que alguien nos diga, o la mejor versión para otros. Nuestra mejor versión. La versión con la que realmente nos sintamos a gusto. Tal vez podríamos hablar de ser felices pero no como destino, no como un objetivo final, sino como un objetivo de camino.
En este sentido y llevándolo al deporte, siempre he creído que la mejor versión de un jugador tiene que ver con su crecimiento profesional y personal. Entiendo que ese crecimiento empieza desde el interior de uno mismo y no se pone y se quita al entrar al campo. Es una construcción uniforme que va abarcando todos los espacios de la persona / deportista y que se retroalimenta. 
Un proceso de Coaching integral trata de que el jugador vaya encontrando internamente esa versión. Que vaya descubriendo/creando lo que le hace estar bien consigo mismo y vaya despojándose de lo que le sobra, arrojar a la basura aquello que le limita y le empequeñece. Construir esa versión de la que sentirse realmente orgulloso si uno la ve como un espectador.
Sin embargo, a veces nos engañamos en esta construcción ya que la cuestión no es estar bien cuando el viento sopla a favor. Ahí todos ( o casi todos) sabemos navegar. Lo complicado está cuando las circunstancias no son las adecuadas (equipo, ciudad, afición, compañeros, entrenador, apoyos…) Ahí es donde las personas crecemos y nos podemos hacer grandes. Desde esa incomodidad construimos esa versión completa y es ahí donde el verdadero trabajo interior aparece.
Pero curiosamente en estas circunstancias aparecen demasiadas coletillas y justificaciones para seguir en el mismo punto: “yo soy así” “es muy fácil decirlo” “mira lo que hacen otros” “es que las cosas son así”.... Y eso puede estar bien siempre y cuando el jugador (persona) esté de acuerdo con esa versión. Lo que chirria es no estar bien, ir lamentándose y no querer cambiar. La coherencia salta por los aires. Si quieres cambiar, ponte en acción. Reflexiona desde la realidad a la que te enfrentas analiza la situación, los obstáculos y qué vas a hacer para cambiar.

Por lo que voy descubriendo, una de las claves para afrontar esta construcción es vivir cada situación desde la realidad y el presente. Analizar la realidad desde lo objetivo y medible sin dejar a nuestro particular guionista que cree películas desde las suposiciones. Vivir desde el presente en el aquí y ahora es lo más cercano a la plenitud, a ser realmente consciente de la vida. Desde ese aquí y ahora ser dinámico, flexible y adaptable a la realidad. 
Disfrutar desde lo incomodo de las curvas que van apareciendo. Disfrutar en construcción.

domingo, 23 de octubre de 2016

La originalidad

Hace un par de semanas recibí un comentario a una entrada titulada “La bellota de la Vida” que publiqué el 20 de mayo del 2012 y me ha reactivado en la escritura. Que conste que no es solamente ese factor externo lo que me motiva a volver al blog, tengo entradas escritas que pronto espero ir compartiendo con todos vosotros, pero esta vez retomo el blog por este comentario.
Se agradece mucho que haya gente que siga releyendo entradas escritas hace tanto tiempo. Lo primero agradecí mucho el comentario y lo respondí pero además me dejó una semilla de reflexión. El comentario hablaba sobre la originalidad como manantial escaso, insinuaba que el símil de la bellota sería copiado a Carl Jung y lo mucho que los coachs saben sacar partido a lo ya existente.
En una primera lectura el comentario me sonó bastante irónico, bueno, es más, creo que con ese tono está escrito, y como últimamente escribir sobre las lagunas del coaching está de moda me ha llevado hasta aquí ¿Acaso sacar partido a lo ya existente es malo?¿No es positivo reconocer y adaptar lo que otros han hecho bueno? Me reconozco un aprendiz de otros. He adaptado ideas, conceptos, herramientas que también las he utilizado para mis procesos y para mi desarrollo personal. No veo más que ventajas en ello. Sería maravilloso que todos fuéramos innovadores y originales pero ¿alguien vive en la originalidad permanente? Por otro lado, creo que la riqueza del buen Coaching y del buen coach es la flexibilidad que tiene el beber de muchas fuentes lo que permite poder optar a aprender de muchos y variados expertos. La escucha es probablemente la competencia más reconocida a un coach y esa competencia va a permitir estar abierto a coger de todas esas fuentes lo útil para los procesos.
Como me gusta llevar al deporte los ejemplos de lo que hablo, y aunque esta semana me he llevado una pequeña decepción por unas declaraciones suyas, voy a poner a Guardiola, una vez más, como ejemplo de esto. Hace poco leía un reportaje sobre Pep en el que se señalaba que él se ve como un entrenador normal que necesita compensar sus carencias con muchas horas de trabajo. No es la primera vez que leo esto. Considero que Guardiola ha sido el último revolucionaria en el fútbol moderno y creo que lo ha hecho desde el modelo y desde las enseñanzas de sus predecesores. Sinceramente creo que su originalidad está basada en el inmenso trabajo de escucha y aprendizaje.
Escucha, aprendizaje, flexibilidad, adaptación, curiosidad, reconocimiento...muchas palabras que pueden estar impulsadas por la originalidad pero que por sí mismas ya tienen un universo inmenso que nos ayuda a crecer. Y sin embargo creo que la originalidad sin todas ellas termina estando incompleta. 



lunes, 8 de agosto de 2016

Pensamientos encontrados (IV)

Y la vida te sacude. En un segundo. Solo es un segundo. Todo cambia de prioridad. Todo lo que parecía importante ya no lo es en absoluto. No hay voz, ni melodía que te tranquilice. Quieres silencio. Buscas silencio. Silencio para estar contigo a solas. Silencios que te hacen sentir en soledad. Dan tranquilidad pero también asustan. Silencios para buscarte. Silencios para encontrarte. 
La vida te voltea. Todo lo establecido se tambalea, se pone patas arriba y te hace ver lo que verdaderamente duele en tus entrañas. Duele hasta hacerte dudar de esa fortaleza que creías tener. Pero, sin embargo, te fortalece en las raíces. En lo que de verdad importa. En lo sustancial de la vida. En lo que está en tu día a día y dejas que se convierta en rutinario. En la rutina que anestesia lo vital. La anestesia de la comodidad, la anestesia del miedo. La anestesia que nos hace deambular pensando en un mañana que es idéntico al pasado, en un mañana que siempre es presente.
No sabes donde estás. Estás aturdido. La sacudida ha sido bestial. Vuelves a la casilla de salida y te toca jugar, te toca apostar. No juegues a lo loco te dices. Pero juega, y vive. 
Los suelen llamar despertares.


*Para entender el origen de estos pensamientos encontrados ir a la entrada del 26 de agosto de 2015.

viernes, 6 de mayo de 2016

Coaching de Equipos - Easo Junior

El pasado mes de julio realicé en la Universidad Florida de Valencia el curso de Coaching de Equipos y otros enfoques bajo la dirección de María Ruiz de Oña (ver entrada del 8 de agosto de 2015) El aprendizaje más importante que extraje del curso fue el de “estar”,  estar en el proceso, hay que tener conocimiento y preparación, obvio, pero sobre todo hay que estar. Estar a lo que sucede, a lo que requiere cada situación, cada momento. Y este aprendizaje ha sido valiosísimo ya que me ha ayudado mucho a adaptarme a la realidad de cada momento. Nos preparamos para tener las respuestas, las herramientas concretas, para no fallar, para parecer que lo sabemos y controlamos todo.  Y así visualizamos el proceso en el que queremos participar. Pero el proceso tiene su propio sistema que lo mueven las personas que lo componen y que nosotros debemos procurar acompañar.
He tenido la suerte de compartir esta temporada con el Junior A del Easo, que el miércoles finalizó su temporada con una brillante 9º posición en el Campeonato de España Junior, la mejor clasificación de la historia del club.  Ha sido un proceso en el que el principal trabajo ha estado en el acompañamiento a su entrenador Alberto Ausin.
Los procesos de equipos, como es lógico, los solemos unir directamente al trabajo con el grupo pero desde el punto de vista del coach el trabajo directo con el entrenador es de gran impacto ya que es el entrenador quien más contacto tiene con el propio equipo y el trabajo diario del entrenador cae como la lluvia sobre los jugadores, se esparce de una manera más continuada. Por eso comentaba al principio que en los procesos hay que estar y moverse en función de lo que requiere el propio sistema del grupo ya que podemos entender que un proceso de Coaching de equipos debe tener una intervención directa sobre el equipo pero, en ocasiones, el equipo ya tiene generada una dinámica de funcionamiento y el trabajo tiene que centrarse más en otras áreas.
En este proceso, como decía, el principal trabajo ha sido el acompañamiento a Alberto en su labor de gestionar al equipo y sacar su máximo potencial y de crecimiento como entrenador y, ligado a ello, su crecimiento personal. Ha sido un proceso en el que yo también he aprendido mucho y en el que las conversa(c)iones han ido siendo transformadoras. También se han realizado intervenciones con el equipo en momentos concretos. Un equipo que tenía como principal virtud el conocer cuales eran sus fortalezas y cuales eran las áreas que debían trabajar si querían conseguir sacar su máximo rendimiento. Y esto para mi demuestra que han sido un equipo. Como todos los sistemas integrados por personas han tenido sus lagunas, sus momentos de dudas, pero creo que el broche final en el Campeonato de España define mejor que nada qué tipo de equipo han conseguido ser.
Por terminar quería darle las gracias a Alberto. En él he encontrado una persona honesta, sincera, trabajadora, con muchísimas ganas de crecer y de aprender y, sobre todo, muy pasional. Siente  y transmite pasión por el baloncesto, por entrenar y siente pasión por sus jugadores. Sufre y goza con ellos. Me encanta recalcar lo de la pasión porque creo que es una de las características fundamentales que debe tener una persona, y mas en un entrenador que tiene el objetivo de liderar un grupo de personas y convertirlo en un equipo. Si hay pasión encontraremos muchas cosas, sin pasión nos faltarán muchas. 
Aquí os dejo el enlace a la crónica escrita por el propio Alberto.


Muchas gracias al Easo por darme esta oportunidad y gracias especialmente a Alberto.

PD: Alberto te tomo prestada la foto.


miércoles, 4 de mayo de 2016

Pensamientos encontrados (III)


Momentos en que se cruzan los extremos de la vida. El crecimiento aún imperfecto en su esplendor y el declive deshonesto y traicionero. Ambos con sus sonrisas y sus lágrimas. Desde el momento en el que nos creemos invencibles hasta el momento en el que somos totalmente vulnerables. Y la unión entre esos extremos es el camino en el que tenemos la obligación de construir nuestra felicidad. Cada uno la suya. La que busquemos. O no. Sin felicidad. Con melancolía. También vale. Pero al menos seamos actores principales de esa historia. Mirarla fijamente y agarrarla. No apartar la mirada. Ese trayecto nos pertenece. Te pertenece. Me pertenece. Vivámoslo. Un segundo, un minuto, una hora, 24 horas al día. Lo que queramos / podamos. Una sonrisa, una mirada, un gracias, un abrazo, un beso (o algo más..), una canción, una película, un vino, un paseo, un sueño (consciente o inconsciente) un momento de reflexión, compartido o en solitario... Ser fiel al actor principal que merece nuestro guión. Todo llega y todo pasa, al menos, intentemos disfrutar entre la llegada y la salida. 

*Para entender el origen de estos pensamientos encontrados ir a la entrada del 26 de agosto de 2015.

viernes, 8 de abril de 2016

Un paso más

Semana intensa y agotadora la que ha terminado hoy. Trabajo, sesiones de coaching, eventos, partidos que ver, estudiar para el Master, conversaciones enriquecedoras, escuchar y aprender...y mi preciosa familia...y llega el viernes a las 20.40 y toca correr. Sí, toca entrenar. Pereza de las verdaderas. Perezón. Cansancio de ese que te deja anclado en el sofá. Y tu cuerpo y tu menta se empiezan a poner de acuerdo "mañana mejor, hoy imposible, estoy agotado..." pero ¿mañana cuando? mañana también hay cosas para hacer, mañana también aparecerán las mismas excusas...Y click, solamente es un momento, son segundo, que hacen que tomes un camino u otro, tú decides ¿Cuál es tu motivación? ¿Pesa más la pereza o el motivo que te lleva a entrenar? Pantalón, camiseta y zapatillas y saliendo por la puerta. A los 10 minutos ya estoy feliz de haber vencido la pereza. 
A los 2,5 km llego a la preciosa playa de Ondarreta (San Sebastián - Antiguo) y decido parar. Bajo a la playa desierta. Me acerco al mar. Me acerco a la orilla pero en mi cabeza siguen a todo tren los pensamientos: esto está pendiente, el lunes tengo muchos temas pendientes, hay que preparar las sesiones del domingo, mañana estoy con las niñas, en el Master tengo de plazo hasta mañana para entregar esto...Respiro hondo y el ritmo de las olas empieza a calmarme, estoy aquí, sigo el ritmo de las olas. El olor al salitre me transporta a los años en los que paseaba más a menudo por aquí, era / es mi guarida, donde puedes ver el horizonte y sentir que todo puede tener salida. La playa está a 5 minutos de casa de mis padres y me ayudaba a refugiarme en los momentos tristes y disfrutarla en los más felices. ¡Cómo me he reído cuando he recordado aquellos momentos en los que lo más trágico era que una chica no te devolviera una llamada! ¡benditos problemas olvidados! Han sido 5 minutos de estar presente, eso que ahora llamamos mindfulness. Estado presente desde el que he vuelto a mi adolescencia y mis primeros años de juventud. No necesito inventarme una guarida amigos de Vetusta, mi guarida sigue ahí tan preciosa como siempre. 
Vuelta a rodar hacia casa. Más feliz. Hoy yo también me he vuelto a demostrar del poder de nuestra mente. Hoy también he dado un paso más.

viernes, 25 de marzo de 2016

Johan Cruyff en mi vida


No soy de la quinta que tuvo la inmensa fortuna de ver jugar a Johan pero sí de una quinta que ha visto el fútbol tremendamente influenciado por su obra en el FC Barcelona.
Mis recuerdos sobre Johan se remontan a unos vídeos de colección que solía ver antes de ir a jugar mi partido de fútbol. Me sentaba después de comer en el salón y veía a aquel flaco hacer ese regate de engaño por la espalda y luego me intentaba visualizar haciendo ese gesto. Me encantaba verle en aquellas imágenes, con esa pinta de jugador bohemio elegante, dulce en su toque, dinámico, con un cambio de ritmo vertiginoso y con una imagen que representa el puro liderazgo y el paradigma de un jugador con carisma. 
Luego los recuerdos me transportan a mi cuarto repleto de fotos del "dream team", con Guardiola a la cabeza que me encandilaba con su juego de cirujano. Ese equipo liderado por el mismo flaco holandés que hablaba raro pero que lanzaba los mensajes con extrema claridad. Desprendía una confianza brutal y una creencia absoluta en sus ideas. Leía que Guardiola en las declaraciones tras conocer su muerte hablaba de lo importancia que le daba al instinto. También Andoni Zubizarreta hablaba de la responsabilidad que trasladaba al jugador. El crecimiento de cada jugador siendo consciente de su responsabilidad. 
Tengo que reconocer que en los últimos años terminé desencantado con muchas de las decisiones que tomó pero con el tiempo he ido comprendiendo que la relación con los genios, desde cualquier punto de vista, siempre es complicada. Me quedo con los momentos que pasó en mi casa, de incógnito, sin que él lo supiera, intentando enseñarme más sobre este deporte que tanto me apasiona. Igual que en mi casa entró en la de muchísima gente que desde que se conoció su fallecimiento está dejando constancia de la influencia bestial que ha tenido este jugador y entrenador adelantado a su tiempo. 
En alguna otra entrada ya lo he comentado, cuando nos dejan personas que, aun quedando tan lejos de nuestros entorno, han influido en nuestra vida de manera tan importante, es como si una parte de nosotros se fuera con ellos, parte de nuestra juventud que ya no volverá y que ya es historia, historia bonita pero historia y eso siempre genera una profunda tristeza y emoción .
Gracias y hasta siempre Johan!